
La directora peruana Rosario García Montero, quien estrenó recientemente Las malas intenciones, denunció el maltrato que recibió su película de parte de la Asociación de Exhibidores por sacarla de la cartelera tras dos semanas de su ingreso a las salas.
Rosario señala que la película fue colocada en horarios ‘muertos’ como 4 de la tarde u 11 de la noche. Horas que son casi imposible que atraiga al público; además en la segunda semana, cuando la gente recién se enteraba de la cinta peruana, fue sacada de cartelera. Y por si esto fuera poco, la película fue catalogada para mayores de 14 años, sabiendo que la protagonista es una niña de 8 años.
Lo insólito de esto es que la protagonista del filme, Fátima Buntinx, acudió a una sala de cine de San Isidro en compañía de su madre y amigos para ver la película y no la dejaron entrar, aduciendo que la cinta era violenta.
Por su parte, el Ministerio de Cultura expresó su ‘sorpresa e incomodidad’ a la Asociación de exhibidores cinematográficos por haber relegado a la película peruana Las malas intenciones a horarios poco atractivos para el público.
“No cuestionamos que el cine sea para ustedes un negocio y como tal debe regirse por las leyes del mercado”, recuerda el Ministerio de Cultura en el comunicado. “Pero el trato dado a esta película, como a otras cintas peruanas estrenadas en los últimos años, pareciera confirmar que no les interesa en absoluto el desarrollo de nuestra cinematografía y más bien quisieran obstaculizar su llegada al público”, expresa el pronunciamiento público.
Las malas intenciones se consagró como la mejor película peruana en el XV Festival de Cine de Lima y ganó el Premio Especial del Jurado por la calidad de dirección de niños en el 39° Festival de Cine de Gramado, en Brasil. Fue ovacionada en la última versión del Festival de Berlín. Pese a ello, las cadenas cinematográficas le dieron la espalda a esta producción, como suele suceder con muchas películas peruanas.
Luis Eduardo.